6 consejos para desarrollar tu SuperPoder de mamá y papá

SuperPoder, es un término utilizado en la cultura popular que describe cualidades sobrehumanas propias de la ficción. Cuando nace una cría bebé los progenitores desarrollan de forma progresiva habilidades especiales dirigidas a la ímproba labor de cuidarla, protegerla y estimularla adecuadamente. ¿te gustaría saber a qué SuperPoderes me refiero y cómo desarrollarlos? Vuela hasta mí y te explico!    

Papás y mamás tienen la ardua y heroica tarea de construir un nido para su cría. Actúan para proporcionarle el mayor confort y para entender y cubrir sus necesidades básicas. Poco a poco se va construyendo un vínculo donde la base es el afecto y la protección, y se irá forjando un apego seguro.

Para atender las necesidades de las crías se requiere de cierta perspicacia, percibir el detalle y lo inadvertido. Solo alguien con SuperPoderes puede hacerlo. Los bebés en sus primeros meses de vida no serán explícitos, específicos y claros en la expresión de sus necesidades, al contrario, serán implícitos e inespecíficos, esto requerirá de un adulto competente que descodifique qué necesita.

La crianza requiere de cierta estabilidad y total permanencia para estar atento a las necesidades predecibles e impredecibles de sus crías. Una mamá o papá sin SuperPoderes no podrían sobrevivir a tantos días con el sueño roto. Sincronizar tu sueño con el de tu cría es de SuperHéroe de nivel 5. Algunos inteligentes SuperHéroes unen fuerzas y actúan en patrulla para perseguir un mismo objetivo. La crianza sería insostenible si no fuera gracias a la tribu, y a la suma de los SuperPoderes que nos aportan otros miembros de la familia extensa o los grupos de soporte a la crianza.

Hablamos de habilidades que se van desarrollando en el transcurso de la crianza. Papás y mamás progresivamente se van sintiendo más confiados y seguros en su tarea. Existe una habilidad especial de los padres y madres para acompañar a sus crías en el proceso de enfermedad. En este caso, cuando hablo de enfermedad, me refiero a aquellos procesos habituales en la infancia, como pueden ser los cuadros febriles, catarrales, diarreas y vómitos leves, así como también pequeños accidentes domésticos, golpes, heridas o quemaduras leves. Estos procesos serán inevitables, ya que las criaturas deben construir y madurar su sistema inmunológico. Nos referimos también a la Adaptabilidad Biológica, la capacidad propia de preservar la salud, el equilibrio vital interno y la adaptación con y para el medio.

Considero que mamás y papás tienen un SuperPoder que les permite acompañar y gestionar los procesos y enfermedades leves de sus crías de forma competente. Como pasa en los comics, el SuperHéroe al principio no aceptará y rechazará su poder, porqué tener un poder requiere de una gran responsabilidad. Cuando nuestras crías tienen fiebre o presentan un cuadro leve catarral habitualmente derivamos nuestra responsabilidad a un profesional que se encargue del asunto. El profesional dispone de su conocimiento técnico y su experiencia, y realiza una valoración en la instantánea de una consulta. Decimos que el profesional tiene el negativo de la película, pero cabe decir, que papá y mamá tienen el rollo entero de la película, por lo que hay que confiar también en su criterio.

Solemos omitir nuestro SuperPoder, nos desresponabilizamos. Esperamos que alguien con un poder externo, nos solucione el problema. En muchos de los casos la solución viene dada por la intervención del profesional y la farmacología, un antitérmico, antiinflamatorio, mucolítico, etc. ¿Esto tiene algún coste? Si hacemos un uso excesivo de la farmacología, a medio o largo plazo podemos debilitar la capacidad propia de adaptación biológica.

Igual que los X-men tienen la Mansión X, requerimos de Espacios de Autoaprendizaje, donde los profesionales de la salud y gente competente, facilite a padres y madres a desarrollar sus habilidades y capacidades para cuidar a sus crías, y gestionar de forma más autónoma aquellos procesos típicos, habituales y leves de la infancia. Y ayudarlos a identificar aquellos casos que sí se requieren consulta, seguimiento o tratamiento supervisado. Nos ahorraríamos colas y saturaciones en las consultas de atención primaria y urgencias, menor sobrecarga en los profesionales sanitarios, más ahorro en recursos y ganaríamos, creo yo,…en la salud general de nuestras criaturas y en la salud de nuestros profesionales.

Este SuperPoder lleva a los padres y madres incluso a predecir,…os pongo un ejemplo. Alba es la mamá de Marina, ya tiene 3 años y a Marina le encanta jugar en el parque todas las tardes. A su mamá esta tarde algo le llama la atención, y se le está activando su sentido ‘arácnido’. Marina no ha querido merendar, qué raro!…y algo más raro aún, le ha pedido a su madre que se quiere ir ya a casa. Marina siempre desea estar en el parque y alargar el máximo tiempo. Su perspicaz madre observa que le brillan los ajos y la nota algo más caliente al ponerle la mano en la frente, predice que debe estar incubando algo y que es probable que esa noche tenga fiebre. Así es, no ha fallado su madre, a Marina le empieza a subir la fiebre, incluso llega a tener 39,2º, su mamá está tranquila, ya que no es la primera vez y sabe muy bien cómo reacciona su fiebre. Su mamá dispone de recursos para acompañarla y modular la fiebre, hacer que se sienta más cómoda, le pone paños de agua fría en la frente, le hace friegas con aceites esenciales, un emplasto de arcilla verde en la panza, le prepara una infusión de tomillo, romero, flor de sauco y llantén, y duerme con ella acariciándole amorosamente la frente. Tal como predice (porque así ha sido otras veces) la fiebre a partir de la una de la madrugada empieza descender y Marina ya hace rato que duerme profundamente, se la ve bien!.

En la mañana siguiente Marina ya no tiene fiebre y se siente más animada, con ganas de comer. La fiebre de Marina ha sido reactiva pero vemos que también resolutiva. Alba se ha sentido empoderada, segura y soberana en acompañar el proceso de su hija. Si alguna cosa le hubiese llamado la atención, si algo hubiese salido de su normalidad, sin ninguna duda hubiese ido a su médico a consultar, pero se sintió capaz gracias a su SuperPoder.

6 consejos para desarrollar tu SuperPoder

  1. Confía en tu habilidad para cuidar a tu cría. Comparte tus observaciones con tu pareja y enriquécete con su punto de vista, suma tu perspicacia y la suya!
  2. Participa de redes de soporte a la crianza (grupos de lactancia, espacios familiares, Madres de día, etc,…)
  3. Busca lugares donde puedas aprender. Planifícate antes de la llegada de tu cría. Puedes asistir a un curso de preparación a la maternidad y paternidad
  4. Participa en talleres y charlas de crianza y salud infantil. Puedes leer libros o escuchar potcasts sobre el tema
  5. Busca profesionales de la salud accesibles. Que te sean fácil consultar y disponer de ellos en esta primera etapa de la crianza
  6. Confía en tu criterio, toma decisiones y hazte de un botiquín de recursos para atender a tu hijo e hija. Ante alguna situación, permítete unos minutos para evaluarla, reflexionar y tomar mejores decisiones.