08 Feb El tópico la dermatitis atópica

Es un tópico en las revisiones pediátricas, -Mami! Sabes que tu hija tiene piel atópica! Debes hidratarla bien y protegerla, te dejaré una muestra de la pomada Isdrin Nutratropic, si fuese a más o le pica, le podremos una pomada con un poquito de corticoide. Sales de la consulta y te vas con varias dudas y con la mosca detrás de la oreja. En esta entrada aportaremos algo más de información sobre qué es este cajón de sastre que llamamos dermatitis atópica y veremos algunos recursos más naturales que podemos utilizar.
Una flor no hace primavera, como una zona reseca y algo descamada de la piel no tiene por qué ser dermatitis atópica. La dermatitis atópica es un proceso inflamatorio de la piel. Al igual que en un cuadro catarral puede aumentar la secreción e inflamarse la mucosa respiratoria, la piel también se inflama y excreta, y pueden aparecen placas rojas en la piel, zonas erosionadas, eccemas, costras, exudación o picor intenso. En ocasiones aparece de forma fortuita, como cuadro aislado y puntual, pero de forma general suele tener un carácter recurrente y cíclico.
Suele afectar entre un 10-20% de los niños y niñas y es más característico en las sociedades occidentales. Podemos imaginar que hay hábitos en nuestra sociedad que sensibilizan nuestra piel e inmunidad, como pueden ser la alimentación, hábitos e higiene (como realizar baños con jabón todo los días) y algunos tóxicos que entran en contacto con nuestra piel (químicos detergentes, materiales sintéticos de algunos tejidos y productos de la industria cosmética). Es más habitual este proceso en niños y niñas con una historia familiar de alergia o dermatitis atópica.
Hablamos del camino de la atopia, nos referimos a cuando existe una hipersensibilidad que se manifiesta en algunas personas, y las hace más susceptibles a desarrollar alergias, y que se expresan en diferentes momentos o etapas, y se manifiestan en diversas partes del cuerpo. Podemos encontrar lactantes con alergias alimentarias, dermatitis atópica y procesos respiratorios sibilantes, o niños con asma, rinitis o conjuntivitis recurrentes.
Se involucran cuatro factores en la dermatitis atópica:
- Predisposición y sensibilidad genética
- Sensibilidad cutánea y disminución de la barrera epidérmica (por irritación, sequedad o exposición a tóxicos)
- Inmunidad sensibilizada (se ve afectada la tolerancia inmunológica, hipersensibilidad)
- Factores ambientales (exposición al frío, calor o humedad)
Podemos entender un brote de dermatitis atópica como un encadenado cíclico de procesos. Un pez que se muerde la cola!

De forma habitual es necesario evitar la sequedad general de la piel, para prevenir el rascado y la inflamación posterior de la piel (alteración de la barrera cutánea), ya que se puede desencadenar más fácilmente todo el ciclo si existe una hipersensibilidad inmunológica de base. Una pomada corticoide actúa como antiinflamatorio e inmunomodulador que evita algunos de los eslabones de esta cadena, y que puede ser necesario en un cuadro muy agudo e intenso de piel atópica.
El tratamiento convencional suele ser el siguiente:
- En las primeras etapas y ante la sequedad extrema. La utilización tópica de pomadas emolientes e hidratantes. Tener en cuenta medidas higiénicas, dirigidas a identificar y reducir los factores desencadenantes (un ejemplo, el agua de la piscina y el cloro podría ser un factor inicial)
- En la etapa inflamatoria. Se suelen utilizar pomadas que contienen glucorticoides, que pueden permitir frenar el brote
- En algunos casos puede existir sobreinfección bacteriana, derivado de las lesiones en la piel y se pueden recomendar antibióticos tópicos u orales
- Si existe picor intenso, se suelen utilizar antihistamínicos orales
De forma convencional no se le presta mucha atención a la alimentación. Desde un ámbito más natural es importante realizar un abordaje desde la dieta.
Os proponemos algunas medidas preventivas al desarrollo de la piel atópica, que se deberían investigar con mayor profundidad.
- Salud física y emocional gestacional. Acompañar a la mamá gestante para gestionar los niveles de estrés. Dieta rica en el embarazo de ácidos grasos insaturados omega 3 (DHA i EPA) y otros nutrientes básicos para el desarrollo de la piel y el sistema inmune
- Un parto vaginal asegura una mayor y adecuada microbiota. No lavar de inmediato a los bebés y fomentar el piel con piel. No separar a los bebés de sus madres. Si es un parto por cesaría pasar una gasa por los genitales de la mamá, para luego fregar suavemente por la cara del bebé y facilitar así una colonización de la microbiota simbiótica de la madre.
- Fomentar de forma habitual el piel con piel. Entender la piel como un medio de comunicación para establecer el vínculo. Realizar masajes y carias a los bebés.
- Promover y ayudar a la lactancia materna. Es un gran protector inmunológico
- Incorporar a los bebés y niños/as a la guardería lo más tarde que le sea posible a la familia.
- Introducción alimentaria progresiva a los bebés. Que los cítricos no sean las primeras frutas a introducir. Retrasar en la introducción algunos alimentos proteicos (derivados de la soja, frutos secos, pescado azul, huevo y lácteos no maternos). Realizar una introducción secuencial del gluten (empezar con cereales sin gluten, luego con cereales que contengan gluten pero que no sea el trigo, y por último el trigo)
En la alimentación podemos tener en cuenta los siguientes nutrientes:
- Las vitaminas del grupo B, ayudan a la renovación celular (cereales integrales, huevos, legumbres, carne,…)
- Vitaminas del grupo A, producen una renovación de la piel y las mucosas (carnes, pescados, leche materna, lácteos, huevos, albaricoque, mango, zanahorias, brócoli, col, espinacas,…)
- Vitaminas del grupo C, son antioxidantes y ayudan a formar tejido y colágeno (frutas cítricas, kiwi, pimientos, brócoli, fresas, melón, tomate,…)
- Vitaminas del grupo E, es un antioxidante y previene el desgaste y envejecimiento de la piel (aceites vegetales, semillas oleaginosas, frutos secos y hortalizas de hoja verde, legumbres y lácteos)
- Zinc, favorece la renovación celular (carne, cereales integrales, semillas de calabaza, huevos, frutos del mar, cacao natural, etc)
- Ácidos grasos omega 3. Es importante mantener una correcta proporción de omega 3, respecto a los omega 6. La ratio W6/W3 tendrían que ser1/1-4/1 pero debido a la alimentación industrializada y procesada rica en omega 6 y al bajo consumo de omega 3, esa proporción suele ser de 24/1. Los omega 3 son antiinflamatorios, y omegas 6 son proinflamatorios.
- Omegas 3: semillas de lino, calabaza, cáñamo y chia (crudos o prensados en frío). Pescado azúl, marisco, algunas algas, nueces, carnes alimentado con pasto y algunas verduras de hoja verde
- Omega 6: carne, embutidos, lácteos, aceite de soja, maíz o girasol. Semillas de sésamo, borraja, onagra, frutos secos y cacahuetes. Pero principalmente los encontramos en los aceites vegetales utilizados en la industria alimentaria
- En un brote agudo de piel atópica con picor, deberíamos evitar los alimentos ricos en histamina durante unos días. Carnes procesadas, curadas y embutidos, pescado en semiconserva y congelado, productos lácteos fermentados y quesos curados, alimentos enlatados y encurtidos, xucrut, vinagre balsámico, productos de soja fermentada, y frutas cítricas
Cuando existe picor intenso podemos realizar baños con avena. Tenemos la opción de comprar la avena coloidal y disolverla en el agua del baño, o prepararla nosotros. Por un vaso de avena añadimos 250ml de agua para hidratar la avena (durante unas horas), luego añadimos 1litro de agua y lo trituramos. Lo filtramos bien y ya tenemos lista nuestra leche de avena para añadir al agua de la bañera. La avena calmará el picor intenso. La infusión de manzanilla y añadida al agua del baño puede ser también calmante. Podemos también preparar la avena coloidal con la infusión de manzanilla, eso puede ser le leche, válgame la redundancia!
Miraremos de evitar el baño diario, con 1 o 2 veces a la semana será suficiente y utilizaremos un jabón neutro que añadiremos en el agua, y con una esponja natural limpiaremos la piel. Evitaremos que el agua esté muy caliente y baños prolongados. Después del baño rápidamente hidrataremos con un hidrante general. Os muestro algunos de los que utilizamos:
- Leche corporal de Malva Blanca (Welleda)
- Loción corporal family limón y piña (Bio Sante)
En las zonas más sensibles y con eccemas nos funciona bien estas dos pomadas:
- Lipikar Baume AP+M (la Roche)
- Hidromega Crema Hidratante Plus
De forma natural podríamos construir nuestro propio producto emoliente, y crear un oleato reparador.
Llenamos un bote de cristal a partes iguales con flores secas de caléndula, malva y lavanda, y añadimos pensamiento seco, luego lo rellenamos de aceite de oliva. Lo dejamos macerar a sol y sereno en un lugar que no le caiga la humedad del rocío, podría ser la ventana interior de la cocina, lo vamos removiendo de manera frecuente. Pasados 40 días lo filtramos y ya tendríamos un aceite de base emoliente, eue podríamos utilizar para nutrir y reparar la piel. Lo podríamos hacer igual con aceite de almendras o de sésamo, pero debemos de saber que se oxida antes.
Una vez que tengamos el aceite de flores, por cada 20ml podemos añadir 10 gotas de aceite esencial de manzanilla romana. La manzanilla nos ayudará a calmar el picor y tiene un efecto antinflamatorio suave. Lo podemos aplicar en la piel después del baño.
La piel comparte tejido embrionario con el sistema nervioso, y es por eso que la piel puede manifestar su sensibilidad cuando existen acontecimientos impactantes o intensos en el contexto del bebé. La piel es la frontera con el entorno, cuando existe un conflicto entre países son los lugares fronterizos los más afectados. Una inadecuada interacción con el entorno y disrupción en el vínculo de apego pueden sensibilizar la piel. La piel es sensible al ultraje, el agravio y la separación y pérdida del contacto corporal.