23 Nov 6 consejos para modular la fiebre
La fiebre es uno de los síntomas más frecuentes en los primeros años de vida. Sentimos la necesidad de actuar de manera efectiva y rápida ante la fiebre. La cultura de la farmacología nos tiene enseñados que ante un síntoma debemos desenfundar su medicamento anti, para suprimirlo de manera letal. El anti– de la fiebre es el antitérmico. Nos preguntamos si puede tener consecuencias el suprimir de manera persistente y sistemática la fiebre en nuestras criaturas, con un uso abusivo de Apiretal o Dalsy. Os ofrezco unos consejos para acompañar la fiebre por una vía más respetuosa a través de la modulación y la regulación natural.
La fiebre es un signo, un fenómeno propio del cuerpo que se genera para aumentar las células blancas de defensas. El aumento de temperatura corporal activa nuestra primera línea de defensa inmunológica, para asegurar el equilibrio interno y favorecer el proceso adaptativo a los diferentes microorganismos. La fiebre suele estar asociada a lo que llamamos enfermedad infecciosa aguda.
Solemos tener una connotación negativa de los virus y bacterias, y los entendemos como especies que nos acechan y nos producen enfermedades. La fiebre la interpretamos como parte del conflicto de intereses que establecemos con estos microorganismos. Es cuando interpretamos que la fiebre es en sí misma parte de la enfermedad. Desde esta concepción nos vemos más fácilmente haciendo uso del antitérmico para frenar la enfermedad.
Existe otro paradigma basado en una microbiología positiva, que acepta que existe una diversidad microbiana que convive en nosotras. Establecemos una relación favorable y de intercambio a través de un contacto de control, equilibrio y adaptación con el medio microbiano externo. La fiebre no es la enfermedad, es un mecanismo propio del cuerpo para activar los recursos encargados de la inmunidad inmediata, para dar paso luego al proceso de convivencia microbiana o inmunidad adaptativa. No deberíamos suprimirla de manera sistemática.
Partimos de una crianza más respetuosa que pretende respectar los ritmos de nuestras criaturas. Es interesante entender el sentido de la fiebre y respetar su ritmo, y es por eso que consideramos necesario preservar la fiebre y el proceso natural de respuesta y adaptación biológica. Entendemos que la fiebre es molesta y agotadora, y sostener a una criatura con fiebre en la noche es una tarea muy dura. Por tanto, podemos buscar recursos que nos ayuden a modular y regular la intensidad de la fiebre. Mejorando así el malestar, pero a la vez preservando este preciado mecanismo fisiológico.
Os damos algunos consejos para acompañar el cuadro de fiebre de forma más respetuosa:
- Siempre es importante contextualiza la fiebre, edad, intensidad, naturaleza y persistencia. Consultar al profesional cuando sea necesario para localiza el foco. Valorar el estado general y anímico, observar la coloración de la piel y si ha aparecido algo en ella. También miraremos como respira, y si lo hace de manera forzada o ruidosa
- Sacaremos ropa para facilitar el proceso de disipación del calor y así también podremos ver el estado de la piel que nos aportará información
- En lactantes facilitaremos el Piel con piel y la lactancia materna. Se pretende hidratar al bebé, darle consuelo y que se sienta seguro. El contacto con la piel del adulto puede permitir que refrigere su piel, y que module la temperatura a través de la transpiración. Si está en el pecho evitaremos la deshidratación. Si no realiza lactancia materna hidrataremos igualmente
- Observaremos qué partes del cuerpo están más calientes y que otras partes se encuentran frías. Aplicaremos paños de agua (podemos utilizar hidrolato de hamamelis) tibia o fría en las zonas calientes, y realizaremos masajes para calentar aquellas partes frías del cuerpo, que suelen ser las manos y los pies
- Podemos aplicar un emplasto de arcilla verde en el abdomen de la criatura. Pondremos una gasa entre la piel y el barro para facilitar su aplicación y para retirarlo. El barro preparado con agua tibia ayudará a disipar y modular la fiebre
- En aquellos casos que la fiebre sea muy alta, valoraremos un baño. Siempre será progresivo, buscaremos que la temperatura del agua sea similar a la temperatura corporal del momento y progresivamente iremos retirando agua caliente para añadir agua fría.
Con estas medidas no estamos suprimiendo la fiebre, la estamos acompañando y modulando en aquellos momentos que está produciendo un malestar y agotamiento. No suprimir la fiebre de manera sistemática es una inversión para reforzar el sistema inmunitario.
