21 Dic ¿Qué busca una familia exigente?
Nos encontramos con familias que buscan un modelo de salud y una medicina que respecte los ritmos y el cuidado de las criaturas. Buscan un profesional que les acompañe en el cuidado y el mantenimiento de la salud, en todas sus dimensiones (física, mental y emocional). Desearían que la intervención fuese mínima, así como el uso de farmacología. Les es importante utilizar recursos más naturales para mantener la salud. Dan valor al trato y al vínculo generado con el profesional que les acompaña. A lo largo de este texto veremos qué buscan este tipo de familia y qué esperan encontrar.
La Tatiana y la Lua tuvieron muy claro que querían tener un hijo o hija, y accedieron a la inseminación artificial. Una vez que la Tatiana quedó embarazada, asistieron a un curso de preparación a la maternidad junto con otras personas que se encontraban en el mismo momento. En esa formación vivencial tomaron mayor conciencia de los cambios del momento y los que estarían por venir. Compartieron y dialogaron sobre alimentación, hábitos, lactancia, cuidados de la criatura, etc. Realizaron ejercicios suaves y vieron cómo mover el cuerpo para que se mantuviera ágil y flexible. Sin quererlo empezaron a ejercitar el músculo del vínculo y crearon red y tribu con otras familias. Y quizás también se hicieron más exigentes!
Es habitual encontrar familias que buscan un parto respetuoso y desean que la acogida de la bebé sea cuidada. Rehúyen de un exceso de intervención, y quieren ser informadas de aquello que se les está haciendo a sus criaturas. La crianza natural le da importancia al vínculo, la lactancia materna y confiar y respectar los ritmos de la criatura (sueño, movimiento, alimentación, etc). Es cierto, estas familias se muestran exigentes, y no siempre se sienten bien acogidas por los protocolos y la sistematización fría del sistema sanitario.
Estas familias buscan un profesional que les acompañe en esta etapa. Se muestran exigentes si el trato es impersonal, distante y paternalista. Buscan dedicación de calidad, un mínimo de tiempo y pretenden ser escuchadas. Necesitan información, que se confíe en su criterio y sentirse actrices principales de la salud de sus hijos e hijas.
En mi caso, como Naturópata, especializado en crianza y salud natural, ya sea en consulta o en formaciones, acompaño todos los días a estas familias. Cuidamos del vínculo, dedicamos una hora de consulta, escuchamos de forma activa, exploramos respetuosamente a la bebé, acogemos las dudas de las familia y les aportamos información. Nos mostramos disponibles y accesibles. Pretendemos cuidar los ritmos propios de las criaturas, y buscar la sincronía con sus familias. Confiamos plenamente en el cuerpo y en su sabiduría para equilibrarse y buscar la salud. Tratamos aquellos procesos leves y habituales en la infancia con recursos más naturales y sencillos, y evitando un exceso de farmacología, se integra cuando es necesaria o así lo decide la familia. Damos recursos a las familias para que se sientan más soberanas del cuidado de su salud y la de sus hijos e hijas.
