Impétigo, abordaje desde la naturopatía

Como naturópata y homeópata especializado en salud infantil, me ha sorprendido este año la cantidad de infecciones por impétigo que he visto en consulta. Veremos que el impétigo es una infección en la piel, que se da de forma habitual en la infancia. Dicha infección, en su inicio pasa desapercibida, ya que puede parecer una herida superficial y sin importancia. Pero con el paso de los días te das cuenta que persiste, y que incluso se ha extendido. ¿Quieres ver cómo la naturopatía aborda esta cuestión?

Desde la salud natural sabemos que la vida no es aséptica. ¿Qué quiero decir? En el momento que la criatura pasa por el canal del parto y establece los primeros contactos piel con piel con su madre o su padre, se establece una impronta microbiana. No ha habido un consentimiento y tampoco se han dado presentaciones formales, pero miles y miles de microorganismos nos habitan, lo llamamos el Microbioma ¿no os parece sorprendente?…yo siempre digo;      Dónde acabamos nosotros, y empiezan los otros en nosotros, y quién son esos otros en nosotros!

El microbioma no solo es convivencia de diferentes colonias de microorganismos, es también un ‘teatro de actividad’. Es un hábitat vivo, atento y sensible a los cambios biofísicos del huésped y de su entorno. El término ecología nos viene de perlas! Una ecología sana con el huésped está basada en relaciones simbióticas con su microbiota, – tú me das y yo también te doy. Para ello es importante una alimentación sana, completa, rica en nutrientes y fibra, incluir alimentos fermentados, evitar tóxicos, reducir el impacto del estrés y el cortisol y hacer uso de antibióticos sólo cuando sea estrictamente necesario.

En ocasiones pueden existir cambios en la ecología física del huésped, y desequilibrios en la íntima relación con el entorno, capaces de despertar una relación parasitaria en nuestro microbioma. Por ejemplo, en nuestra piel habitan Estafilococos, un tipo de bacteria que hace de ‘barrendero’ y se encargar de limpiar parte de las secreciones de las glándulas encargadas de la producción de sudor y otros desechos de la capa externa de la piel. En desequilibrios concretos entre huésped, microbioma y entorno, pueden establecerse relaciones parasitarias, y en algunos casos los Estafilococos muestran su cara negativa, pudiendo provocar infecciones cutáneas.

Estafilococos y Estreptococos pueden ocasionar Impétigo. Decimos que el Impétigo es una infección usual en la infancia, y puede estar precedido de infecciones catarrales y pequeñas erosiones en la piel, especialmente cercanas a nariz o el labio. Las niñas y niños con sensibilidad y dermatitis atópica, pueden hacer infecciones cutáneas, al producirse heridas por el rascado. Una vez que se establece la infección cutánea suele ser bastante contagioso, pudiéndose extender en otras partes del cuerpo o infectando a otros niños y niñas.

 

Como he dicho antes, el Impétigo inicialmente suele pasar desapercibido. Empieza siendo un punto rojo, una herida leve y superficial, que progresivamente puede provocar picor, aparecer alguna pequeña ampolla y se suele cubrir de una costra que se adhiere firmemente, de color miel. La misma secreción de la herida, favorece la infección en otras zonas cercanas o alejadas del cuerpo y la posibilidad de contagio a otras personas.

En muchas ocasiones las familias, sin saber que es Impétigo, suelen esperar, contando que se irá resolviendo solo con el paso de los días. Las familias suelen aplicar aceites vegetales o cremas hidratantes, siendo en la mayoría de casos insuficiente. Es por eso, que usualmente se suele consultar cuando el proceso está extendido, y en ese momento es complejo y difícil de tratar por una vía natural, y por tanto se requiere antibióticos tópicos y en algunos casos antibióticos orales.

Os mostraré algunos de los remedios que utilizamos en salud y crianza natural, en el inicio de este proceso o en aquellos casos leves.

  • Podemos preparar una infusión intensa con plantas con acción antiséptica. Hacemos una combinación de tomillo, salvia y caléndula. Utilizaremos dos cucharadas soperas de la combinación de las tres plantas por 100ml de agua. Una vez filtrada la infusión, podemos potenciar su acción antiséptica añadiendo algunos aceites esenciales. Por 20ml de la infusión preparada, añadiremos 10 gotas de aceite esencial de árbol del té y 10 gotas de aceite esencial de lavanda. Podemos poner nuestro preparado en un botecito de espray y realizaremos aplicaciones locales en las zonas afectadas, de 3 a 5 veces al día. Viendo que en 24h que se produzca una remisión y reducción de la extensión del impétigo. Evitar aplicar el preparado en los ojos y en interior de las mucosas
  • Podemos combinar con aplicaciones de gel de Aloe Vera al 99%, que podemos comprar en el herbolario (o disponer de la planta fresca, si esta es madura y añeja). Por cada 10gr de gel añadiremos 10 gotas de árbol del té y 10 gotas de aceite esencial de lavanda. Podemos aplicar nuestro gel en las zonas afectadas, mañana y noche, y durante 3 veces al día, realizar también las aplicaciones con el preparado de plantas antisépticas
  • Algunas familias tiene en casa plata coloidal, un antiséptico excepcional. Lo podemos combinan con el gel de aloe vera o la aplicaciones de las plantas antisépticas
  • La homeopatía, nos ofrece dos remedios interesantes. Mezereum 9CH + Antimonium Crudum 9CH, podemos hacer 2 gránulos de cada remedio, juntos, 3 veces al día. Deben ser combinables con las aplicaciones locales

Estas aplicaciones naturales nos deben asegurar una evolución favorable, provocando una remisión, secado y mejora de las lesiones y evitar la extensión. Si en 24 o 48h no fuera posible, se requeriría una valoración pediátrica, para buscar la pomada antibiótica correspondiente, o en el caso, dar antibiótico oral si el proceso está extendido. Deberíamos evitar llegar a ese punto y actuar de forma precoz. Os recuerdo que es habitual que el proceso inicie debajo de la nariz o cerca del labio. Cuando es pequeño, leve y poco extendido, es cuando nos irá bien nuestra pauta natural.

Es importante también realizar lavados habituales de manos, con agua y jabón, para evitar la extensión y contagios. Los niños y niñas no compartirán las toallas. No podremos llevarlos a la escuela, hasta que el proceso remita, esté inactivo y las lesiones estén secas.

En este año ha habido un alto número de contagios por impétigo, no solo eso, han infecciones especialmente resistentes, y en muchos de los casos sólo se han podido solucionar con antibióticos orales. Me pregunto, si el uso regular en manos de geles hidroalcoholicos, puede modificar el equilibrio del microbioma humano y aumentar la resistencia de algunas sus bacterias cutáneas. Debemos tener en cuenta y analizar aquellas acciones que pueden provocar desequilibrios en la microdiversidad propia y del entorno, y que en muchos casos pasan desapercibidos.

Si os suscribís al Newsletter, recibiréis una guía natural de remedios, para crear vuestro propio botiquín.

Esta canción me eriza la piel y su microbioma!