22 Ene José Herrero y Eva Llach entrevistados en “El Diari de la Sanitat”
Si hay sintomatología aguda, la medicina alopática salva vidas pero en tratamientos crónicos es más resolutiva la integrativa.
La cooperativa de salud COS defiende que la medicina integrativa trabaja todas las partes del individuo porque es el mismo organismo quien recupera el equilibrio y su estado de salud.
La cooperativa de salud COS se basa en la idea que para resolver un problema de salud, se puede atacar desde varias perspectivas y no solo a partir de los síntomas más evidentes.
La entidad junta especialistas de diferentes áreas: psicólogos, especialistas en medicina homeopática, medicina general, medicina tradicional china, osteopatía, fisioterapia obstétrica y especialistas en dietética y alimentación o reflexología, entre otras.
Ahora mismo, COS es una cooperativa mixta que cuenta con 11 socios trabajadores y un círculo de colaboradores que llega a las 28 personas. Además, hay dos accesos a la cooperativa: mediante hacerse socio por 27 euros en el mes, ahora mismo hay 300 cuotas de socias (600 personas), o en visitas puntuales que no requieren ser socia de la cooperativa y dan visitas a precio de mercado. También disponen de lo que denominan “cuota social” para cubrir aquellas personas que por economía no puedan acceder a la bolsa de socias.
Ahora, a causa del crecimiento de los socios usuarios, la cooperativa de salud COS tiene abierto hasta finales de diciembre la posibilidad de conseguir títulos participativos. La finalidad? Cambiar de local, puesto que como dicen “Cuando el COS (Cuerpo en catalán) crece, la ropa queda pequeña”. Ofrecen tres maneras para ayudar a financiar el cambio de local: avalando el proyecto, haciéndose socio simpatizante o comprando uno de los 200 títulos participativos.
Eva Llach es médico de familia y había trabajado en un Centro de Atención Primaria (CAP) antes de pasar a formar parte de COS. Ahora trabaja en medicina general, naturopatía, homeopatía, terapia neuronal y alimentación ortomolecular.
Jose Herrero es terapeuta y se ha especializado en naturopatía, homeopatía y salud infantil.
Hablamos con ellos sobre la funcionalidad de este tipo de terapias, sobre cómo trabajan, cómo ven el sistema público de atención primaria y porque existe un rechazo en las llamadas pseudociencias.
Habéis incrementado un 66% los socios, ¿por qué creéis que cada vez se acerca más gente?
La medicina en general ha hecho grandes avances a nivel agudo y es muy útil en todo el que son tratamientos agudos pero no en enfermedades crónicas. Las herramientas que utiliza la medicina alopática son sobre todo farmacológicas y no son muy resolutivas. Entonces las terapias integrales se dedican a potenciar el sistema del individuo porque vuelva al equilibrio del estado de salud. No vas eliminando síntomas sino que intentas dar herramientas para que sea el mismo organismo quién recupere su equilibrio y su estado de salud.
Los pacientes se dan cuenta de esta diferencia. A una migraña vas dándole medicación y al final, aparte de no resolver la migraña, acabas con dolores de estómago y el hígado asqueado. Si quizás la tratas con terapia china, con homeopatía o desde la dieta con fitoterapia, aparte de ser mucho más resolutivo no has tomado ninguno tóxico y has hecho un cambio de hábito que fortalece tu estado de salud.
Cuando ves sintomatología aguda en un paciente la medicina alopática es muy resolutiva y fantástica, salva vidas cosa que las otras no pero en cuanto a tratamientos crónicos es mucho más resolutiva la otra.
Mostrando y trabajando alternativas, criticáis la sobremedicación o los fármacos que no aportan?
Eva: Más que aportar o no aportar lo que pasa es que es una herramienta que no trabaja el individuo. Al final, uno tiene un síntoma que viene de un desequilibrio de base: quizás de una mala dieta, de unos malos hábitos, de una historia emocional… Puedes dar fármacos pero si la base sigue desequilibrada, por mucho que el antiinflamatorio te pueda sacar el dolor, si tienes una depresión o sigues comiendo mal, los fármacos lo único que hacen es tapar pero no resuelven. Se debe incidir en el equilibrio.
José: A veces ante unos síntomas y unos signos con una terapia más natural puedes mirar de regular y modular que es diferente a suprimir. Según la intensidad de los síntomas, según la naturaleza o el contexto del proceso puedes valorar si utilizar el fármaco en momentos puntuales que por intensidad o situación lo necesiten pero no de manera sistemática.
Por la parte de acercamiento al paciente, que diferencias más relevantes voces de cuándo trabajabas en el CAP y ahora aquí, Eva?
Eva: En el CAP no puedes hacer de médico, tienes 2-3 minutos por paciente como mucho y además te ponen domicilios y urgencias. Cuando un paciente te entra con un síntoma lo que puedes hacer mínimamente es explorar y dar algo y la única herramienta que tienes es un fármaco. No puedes hacer trabajo de fondo porque no tienes tiempo para hacerlo por mucho que te gustara.
Aquí tenemos 1h-45 minutos por paciente y da tiempo de habla, de saber donde vive, como vive, que come, que hace… de conocer su día a día y cuales son sus hábitos. A partir de aquí puedes trabajar mucho. Desde el CAP no lo puedes hacer, el sistema no te lo permite. Está lleno de médicos fantásticos pero no tienen otra opción.
Yo veía a 40 pacientes por mañana. Si alguien me venía por una depresión o con unos síntomas de ansiedad… no podía ni preguntarle de donde salía esto. No podía investigar nada. Tienes ansiedad? Pues te doy un fármaco para que te calmes.
Qué medidas se tendrían que implantar para que la gente no tendiese a aceptar esta sobremedicación?
Eva: Desde la educación. En las escuelas se tendría que educar en buenos hábitos, que también se implantaran en los propios comedores y hacer mucho más ejercicio también. Ahora creo que se hacen dos horas semanales, en los países nórdicos hacen 8 o 9 horas.
Buenos hábitos y dar herramientas por la autogestión de la salud. Que cada cual sepa que una migraña la puedes solucionar con un ibuprofeno en un momento dado pero que si se repite quizás será porque hay algo que no funciona o que algo de tu vida no está yendo bien como por ejemplo un estrés. Se tienen que dar herramientas porque cada cual pueda autorregular su propia salud.
José: Con la autogestión asumes tú también la responsabilidad. A menudo lo que hacemos en salud es delegar la responsabilidad. Cuando un médico tiene que visitar 40 pacientes y asumir la responsabilidad opta a veces por una medicina más intervencionista y defensiva. Con la autogestión también se cambia la dinámica de relación con el profesional.
También se tendría que realizar un papel de sensibilización al usuario para intentar no sobresaturar el sistema. Que la gente haga consultas realmente importantes y no por cualquier cosa. Esto también quiere decir cambiar el sistema.
Uno de los servicios donde trabajáis la autogestión es a los grupos de parto y crianza con mujeres y sus familias.
Jose: Normalmente los seguimientos que se hacen de los embarazos son muy protocolarios y se basan en una serie de cribajes para descartar enfermedades. A menudo ponen más fuerza al descartar la enfermedad que no al potenciar la salud. Para mí sí es favorable el cribaje pero mientras no tenga más fuerza que el hecho de potenciar la salud…
Lo que hacemos en estos cursos y talleres es que la gente tome conciencia de la salud física, relacional y en el vínculo y esto lo seguimos manteniendo en la primera etapa de la niñez. También les damos herramientas a las familias para que puedan gestionar cuando el niño tiene mucosidad, fiebre… los acompañamos porque a la mínima no hagan uso del antitérmico o de esta farmacología supresora. Se genera otro tipo de relación con el profesional.
Eva: Los usuarios pueden decidir un poco cómo será su parto siempre acompañados del consejo médico pero no con el médico como la voz cantante del proceso. No tiene que ser el médico, el enfermero o la matrona quien diga cómo, dónde, cuándo y ya, sin dejarte ni siquiera opinar. Que sea un poco un uno a uno. “Yo estoy preñada, yo quiero parir y querría que fuera así”, dicen. También es importante que las personas estén preparadas por si hay alguna complicación puedan integrarla y aceptarla sin que sea un trauma.
La capacidad de decidir dentro de un proceso de embarazo, parte y crianza es fundamental para ser después consecuente con lo que uno siente. Lo que muchas veces pasa con estas mujeres es que después se quedan como si las hubieran obligado a pasar por un camino por donde no querían pasar. No es el hecho de haber acabado en cesárea sino el como. A veces se han sentido agredidas. Muchas nos dicen ‘a mí me han maltratado’. No se puede llegar a este punto en un momento tan bonito de tu vida. No tienes que acabar con un sentimiento de agresión.
Es importante saber acompañar estas personas y qué ellas puedan decidir.
Todos estos procesos comportan tiempo. Creéis que los ritmos de vida, el estrés o las condiciones socioeconómicas sitúan a los pacientes en un papel pasivo?
Eva: Al final la salud es un negocio. Este es el problema. Más que ser víctimas del estrés, somos víctimas de hacer negocio y sacar dinero en todo. Cuando el dinero deje de ser el primer factor que nos interesa como sociedad, todo esto empezará a mejorar pero si solo quieres sacar dinero y enriquecerte… Al final, un JEFE está gestionado económicamente y te piden números. Por eso te ponen a 40 en vez de coger otro médico y que sean 20 y 20. El médico no puede hacer nada más que dar fármacos. Es una cuestión básicamente económica. Para mi es un tema muy complicado.
Jose: Hay gente que opta por vivir de una manera mas consciente el embarazo, el parto, la crianza, también hay proyectos de educación más respetuosa. Hay gente que dentro del sistema busca pequeñas islas para moverse de otro modo. Por eso hacemos cursos y talleres de sensibilización y de educación en salud. Puedes ver los cursos aquí.
Funcionan?
Eva: Las personas tienen mucha más conciencia que son una parte activa de su vida y en la salud también se dan cuenta. Ven que no tienen que estar dirigidos ni hacer lo que dice la alopatía porque ven qué otras medicinas potencian su propio ser como para poder curarse. Toman conciencia de la parte activa del sistema de salud y son capaces de decidir.
El concepto “el médico” viene de una sociedad muy reprimida, mucho más inculta que pensaba que quien sabía era el médico y punto. Esto por suerte ha ido evolucionando y la gente se dice a sí misma que es una parte activa de su vida, que sabe lo que le conviene y, por experiencia propia, ven que quizás hay vías que no lo ayudan, van por otras, experimentan y ven que los ayuda.
Jose: También fomentas una relación más horizontal en estos espacios. No hay ni uniformes que marquen diferencias, ni mesas por el medio… las consultas son más extensas y das piea que la gente coja confianza. Ves que aquella persona se siente más cómoda y se implica de otro modo dentro del proceso de salud.
Eva: También por los medios de comunicación. Ahora te viene un paciente y sabe más que tú porque se ha informado por mil lugares diferentes. Entonces tú lo acompañas hasta un punto y después él ya decide.
A veces yo doy tratamientos alopáticos. Por ejemplo, el otro día me vino una neumonía y le receté un fármaco. Yo lo dejé por escrito: no me arriesgo a tratarlo de otro modo. Se los explico cómo puede evolucionar, les doy la información y después ya se los digo ‘elige tú’. Les doy la receta y ya después si no se lo quieren tomar… porque aquí a veces la gente es más radical que tú. Tener la información al final es lo que los lleva a decidir pero no es una información amenazando.
Ponemos dos casos. Una mujer con fibromialgia, que es crónica, y, por otro lado, una mujer con cáncer de mama que ha decidido no tratarse. Qué pasos seguís con ellas una vez pasan por la puerta y quien interviene?
Eva: Normalmente primero les ofrecemos una visita gratuita informativa donde nos explicaría qué le pasa, qué le han propuesto, nos comentaría que no quiere hacer nada y preguntaría que aquí qué le proponemos. El yo “no quiero hacer nada” lo discuto mucho. Yo no soy de no hacer nada desde la alopatía tampoco. Le hacemos una entrevista y una revisión dietética donde si vemos que realmente hay carencias importantes de dieta pues le proponemos hacer una dieta anticancerígena. También podemos proponer varias terapias: si hay un trasfondo emocional, psicología, medicina china, osteopatía, homeopatía, terapia natural, técnica Alexandre, Kine, hay muchas terapias. Según la persona y el caso le proponemos una u otra. Pruebas una para darle un poco de energía al proceso después pruebas otra cosa…
Jose: En algunos casos se busca que sea complementario. Hay gente que tiene sus tratamientos y aquí lo que hacemos es reforzar el mismo terreno, mejorar la capacidad de adaptación, al entorno… según el tipo de proceso aquella persona se toma la medicación recomendada y nosotros vamos mirando la sintomatología que genera el tratamiento. Hagamos desintoxicación y limpieza.
Después sea por cómo está el paciente o por la duración del proceso ya se puede decidir si quiere seguir con la vía farmacológica o médica o con la natural o que sean complementarias.
Eva: Lo que también funciona para ver esto es que cada semana nos reunimos todos los terapeutas y hablamos de los diferentes casos que llevamos en común. Por ejemplo, de la fibromialgia hablamos desde la psicología, la acupuntura y la osteopatía. Cada cual aporta una información diferente. Lo que hacemos es mirar hacia dónde va, en qué momento psíquico está y cómo está afectando esto físicamente.
Jose: Esto también es un punto. Ahora mismo la medicina está muy especializada. Aquí miramos de fortalecer a la persona
Eva: No vayamos al síntoma en concreto sino a la persona. No es la enfermedad, sino el enfermo. Esto te lo enseñan a tercero de Medicina pero al final es una cuestión de tiempo y de dinero.
Cambiáis de local por qué habéis conseguido fidelizar las socias?
Eva: Sí. Hay gente que viene para pasar un proceso terapéutico que cuando acaba marcha pero en general la gente se mantiene. Tenemos unos precios más asequibles que otras clínicas privadas de homeopatía o osteopatía.
Jose: Hay gente que nos dice que en el fondo esto es un proyecto privado y que no quieren sumarse porque apuestan por una salud pública. Nosotros también apostamos por una sanidad pública pero sentimos que lo que hacemos es transformador en cuanto a modelo salud. Sensibilización, con una parte más activa por el paciente, con más espacio…
Os han llegado críticas también por la actividad que realizáis?
Eva: Directamente no, pero las “pseudociencias” están al auge de las críticas. Un twitter nos dijo que estafábamos a la gente…
Jose: Con el cambio de local y solicitar títulos participativos alguna reacción hubo.
Eva: Sí. Qué éramos un engaño.
Jose: Pero cada vez hay más demanda de este tipo de terapias. Cuando estás trabajando ves los beneficios y sus limitaciones. Medicina integrativa es también identificar los límites.
Critican por qué no interesa que se conozca o realmente no funciona?
Eva: Esto responde a la frase de ‘lo terapéutico es lo que se puede demostrar por el método científico’. Lo que pasa es que muchas de estas terapias no son demostrables por el método científico, justamente son mucho más energéticas. Se tiene que buscar otro método para poderlas demostrar o ver que por mucho que no sean demostrables en cierta gente funciona.
Dicen que si no se puede demostrar, no es válido. Para mí, si existe, es real. La medicina china es más antigua que la nuestra, existe y funciona aunque no se demuestre por el método científico. Tenemos que buscar otros métodos si los necesitamos para poder demostrar que los cambios energéticos que se producen sirven de algo.
Jose: La medicina tiene un paradigma y tiene su justificación en el método científico basado en este paradigma. A veces no entiende otra mirada o proceso. Nosotros pensamos que si un proceso admite diferentes enfoques hay que ampliar el foco y la gamma de recursos para poder acompañar.
Individualizar el caso y ver dentro de la amplitud todas las opciones tecnológicas, convencionales o naturales siempre teniendo en cuenta la persona, su parte activa y el que mueve a aquella persona.
Qué queréis hacer con el local?
Eva: Ahora la única médica fija en el centro soy yo aunque contamos con una pediatra y una enfermera. Fuera del centro tenemos COS dental y con el cambio de local lo incorporaremos para que el dentista pueda hacer mucha más integración. Además, pasaremos de 5 a 14 consultas.
Con el nuevo local también empezará a trabajar con nosotros una ginecóloga, tendremos un ecógrafo, que está muy reclamado, y posiblemente tendremos una digestiva. Seguiremos haciendo medicina integrativa pero ya será un centro médico con más especialidades médicas además de las terapias que ya ofrecemos.
Puedes leer la entrevista aquí.